Qué se dice de los Tempur
Una síntesis de lo que se repite entre quien duerme en uno: qué convence, qué decepciona y qué conviene saber antes de gastarse el dinero.
Cómo leer esta página. Aquí no publicamos reseñas individuales ni una nota media inventada. Lo que encontrarás es un resumen editorial de los temas que aparecen una y otra vez al hablar de esta marca, escrito por quien la vende. Tenlo en cuenta al leerlo: no somos una fuente neutral, así que hemos puesto especial cuidado en incluir también lo que no gusta.
Lo que convence
La sensación de que el colchón te sostiene entero
Es lo que más se repite en positivo. El material cede donde hay más peso y sostiene donde hay menos, así que desaparecen los puntos de presión en hombro y cadera. Quien llega con dolor de espalda por un colchón viejo suele notarlo pronto.
No transmite el movimiento del otro lado
En la gama PRO especialmente. Es la ventaja que más agradecen las parejas con horarios distintos: uno se levanta a las seis y el otro no se entera.
Aguanta los años
La durabilidad es el argumento que sostiene el precio. En un colchón de espuma barata la pérdida de recuperación se nota pronto; aquí ese deterioro tarda mucho más en aparecer.
Lo que molesta
El calor
La crítica número uno, y es real: la viscoelástica envuelve y ventila peor que un muelle. Si ya pasas calor durmiendo, cuenta con ello. El Pro SmartCool existe por este motivo.
Las primeras semanas se hace raro
Viniendo de muelles, la sensación de hundirse desconcierta. Mucha gente que acaba encantada cuenta que las primeras noches dudó de la compra. No es un defecto, pero conviene saberlo.
El precio
Nadie discute que es caro. La pregunta razonable no es si es caro, sino si en tu caso concreto vas a aprovechar aquello por lo que pagas. Si duermes solo, no pasas calor y tu presupuesto está justo, hay opciones más sensatas.
La conclusión, en una línea
Si compartes cama, no pasas especialmente calor y piensas quedarte el colchón muchos años, un Tempur es una compra que se defiende sola. Si alguna de esas tres cosas no se cumple, mírate bien qué gama necesitas antes de decidir el importe.
Preguntas frecuentes
- ¿Los colchones Tempur son realmente tan buenos?
- Son buenos en lo que prometen: material adaptativo que se amolda y recupera bien. Lo que no son es la respuesta a todo. A quien le gusta notar un colchón firme y con 'rebote', la viscoelástica le resulta rara por mucho que sea cara.
- ¿Cuánto tarda uno en acostumbrarse a un Tempur?
- El periodo de adaptación es la queja más repetida entre quien viene de un colchón de muelles. Las primeras noches la sensación de quedarse 'metido' en el colchón desconcierta. Suele dejar de notarse en unas semanas, pero conviene saberlo antes de comprar y no asustarse la primera noche.
- ¿Es verdad que dan calor?
- Es la crítica más habitual y tiene base: el material reacciona al calor del cuerpo y envuelve más que un muelle, así que ventila peor. Si eres de dormir destapado en invierno, tenlo muy en cuenta y mira la versión SmartCool.
- ¿Se hunde con el tiempo?
- Es la duda que más aparece antes de comprar. En un colchón de este material y esta gama, un hundimiento marcado en pocos años apunta casi siempre a la base: un somier de láminas vencido deja el colchón sin apoyo y aparecen zonas blandas que no son del núcleo.
- ¿Merece la pena el precio?
- Depende de cuánto pese en tu caso la durabilidad. Si cambias de colchón cada quince años, repartir el gasto sale distinto que si lo cambias cada cinco. Si el precio te tensiona el presupuesto, hay opciones que descansan bien por mucho menos y lo honesto es decirlo.
¿Lo tienes claro?
El catálogo completo, con todas las medidas y los precios al día, está en la tienda.
Ver el catálogo Tempur en ColchonDirect